LA EXPLICACIÓN METAFÍSICA DE LA REALIDAD

  1. LA METAFÍSICA COMO EXPLICACIÓN TEÓRICA DE LA REALIDAD

La tarea constante de la filosofía es la reflexión sobre la realidad. Entre las reflexiones que la filosofía plantea acerca de la realidad destacan las metafísicas.

La metafísica o filosofía primera tiene por objeto el estudio del ser en cuanto ser (esto es, la disciplina filosófica que se encarga de esclarecer qué significa ser, independientemente de qué sea y cómo sea) y se diferencia de las demás ciencias en que estas últimas recortan una parte del ser para investigar solamente las propiedades esenciales de esa parte. Así, por ejemplo, la física se ocupa de los seres en tanto que son capaces de movimiento; la medicina en tanto que son capaces de estar enfermos. La reflexión metafísica se cuestiona el porqué del movimiento o el de la enfermedad.

Este tema se ocupa de analizar las principales cuestiones metafísicas surgidas a partir de la reflexión sobre la realidad. En este sentido, analizaremos algunos de los conceptos esenciales como apariencia, realidad, cambio, permanencia, esencialismo, existencialismo, etc.

  1. LA PREGUNTA POR EL SER: PLATÓN Y ARISTÓTELES

2.1 El dualismo ontológico de Platón (s. V a. C.): teoría de las Ideas

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Afirma que hay dos mundos:

– el mundo material-visible-sensible.

– el mundo de las Ideas-no visible-suprasensible.

  • El mundo visible-material no es realmente real. El mundo material es mera copia imperfecta de las Ideas. El mundo material “imita” o “participa” de las Ideas. A cada ser material le corresponde una Idea a la que refleja de algún modo.
  • Las Ideas –mundo suprasensible– son esencias subsistentes, inteligibles, inmutables, eternas y perfectas.

2.2 El realismo moderado de Aristóteles (s. IV a. C.)

De sí mismo afirmó: “Soy amigo de Platón, pero más amigo aún de la verdad”. Rechaza el dualismo platónico. Con Platón, afirma la existencia de realidades suprasensibles –las esencias- que sólo puede captar el entendimiento, pero afirma que éstas existen en las cosas materiales y no fuera de ellas en otro mundo no visible. Cada ente posee su esencia de modo intrínseco. Lo real no es la Idea sino el individuo concreto existente.

2.2.A.LA SUSTANCIA Y LOS ACCIDENTES

Aristóteles observaba que tras los cambios de apariencia que afectan a casi todos los objetos permanece siempre algo inalterado. Eso que permanece idéntico e inalterado, el sustrato material al que no le afectan los cambios, es la sustancia. La sustancia es la “physis”, la naturaleza o el principio fundamental del ser.

Por ejemplo, el agua sigue siendo agua independientemente de su estado, sólido, líquido o gaseoso.

La sustancia tiene entidad por sí misma, es el soporte real sobre el que descansan todas las demás cualidades cambiantes de las cosas. Estas cualidades cambiantes son los accidentes (el color, la dureza de un material, su forma, su temperatura, etc.).

2.2.B.MATERIA Y FORMA

 Aristóteles responde a la cuestión “¿cómo son las cosas?”, es decir, “¿cómo es la realidad?” gracias a dos conceptos que caracterizarán su pensamiento: todo lo que existe o hay en el mundo está compuesto por materia y forma.

Estos dos 2 principios o componentes de los entes que hay en el mundo son:

  • MATERIA – la corporeidad – sustrato físico, soporte material.
  • FORMA – cada pedazo de materia tiene una individualidad específica y propia, hace que se diferencie de los demás.

Materia y forma constituyen cada cosa individual. Esta diferencia es meramente conceptual, para entender que cada ente tiene un soporte físico, unas características físicas y exteriores que son captables por los sentidos, y una individualidad e identidad propia que diferencia a ese ente de los demás (como si fuese su esencia). Pero en la realidad estos dos principios no son separables: no podemos dividir un ente en su materia y en su forma. Es decir, la forma, frente a la materia que es la que actúa como sustrato físico, dice lo que la cosa es. La forma es la esencia del objeto sensible y lo distingue de otros.

Este principio aristotélico de que todo lo existente está compuesto de forma y materia es llamado “hilemorfismo”.

2.2.C.POTENCIA Y ACTO

La distinción entre potencia y acto surge como un intento de afrontar con éxito el problema de la explicación física del movimiento. Parménides había reducido la realidad a algo estático e inmóvil, laesfera compacta del Ser. Heráclito entendió que todo era movimiento y devenir continuo. Platón intentó superar el inmovilismo parmenídeo y el excesivo movilismo de Heráclito distinguiendo dos tipos de realidad distintos: el Mundo Sensible, donde sí hay movimiento, transformaciones y cambios continuos; y el Mundo Inteligible, poblado exclusivamente de Ideas eternas e inmutables, al que consideraba la verdadera realidad.

Pero Aristóteles habla del Ser, el acto, por un lado, y de una forma muy peculiar de no-ser: la potencia.

Con este concepto cree poder explicar los cambios que se producen en la sustancia, su devenir.

Todo ser tiene dos aspectos o dimensiones: “lo que ya es” (acto, por ejemplo, un árbol) y “su capacidad para llegar a ser lo que aún no es” (la potencia, por ejemplo, una semilla).

Aristóteles entiende el movimiento como paso de la potencia al acto. El error de Parménides consistió en entender el ser unívocamente, en un solo sentido: como lo-que-es-en-acto. Pero no-ser y ser-en-potencia son cosas diferentes. Del no-ser no surge nada, mientras que el-ser-en-acto siempre procede del ser-en-potencia. Hay distintas clases de movimiento o cambio: Cambios sustanciales: generación (pasar del no-ser al ser) y corrupción (pasar del ser al no-ser); y cambios accidentales: cuantitativo (crecimiento, disminución); cualitativo (alternancia o cambio de un estadio a otro: larva-insecto); locativo (cambio de lugar, traslación); etc.

El acto posee prioridad absoluta sobre la potencia. Aunque una semilla parezca cronológicamente anterior al acto, no es así: la semilla procede de un árbol en acto. El acto es el fin de la potencia, aquello hacia lo que está orientada la potencia. Aristóteles tenía una concepción finalista o teleológica de la realidad.

Potencia-acto y materia-forma son pares de conceptos paralelos. La materia está en potencia respecto a la forma; la forma es lo que actualiza la materia, la perfecciona y le confiere su ser. Así, la forma siempre es acto.

2.2.D. LA EXISTENCIA DE DIOS

Los sentidos del ser descubiertos por Aristóteles son: – substancia y accidentes; materia y forma (hilemorfismo); acto y potencia.

Aristóteles apoyándose en el principio de causalidad y en la teoría metafísica de la analogía del ser, aporta dos pruebas de la existencia de Dios.

  • La primera, toma como punto de partida al ente móvil para remontarse hasta la necesidad de la existencia de un Primer Motor Inmóvil.
  • La segunda, toma como punto de partida la causalidad remontándose hasta la existencia de una Causa Incausada.

Las pruebas de la existencia de Dios de Aristóteles fueron recogidas por Tomás de Aquino.

Aporta dos teorías físicas importantes:

La primera es la explicación del movimiento o cambio como paso de la potencia al acto.

La segunda es la teoría de la causalidad. El principio de causalidad afirma que todo efecto tiene una causa. Distingue 4 tipos de causas: causa material, causa formal, causa eficiente y causa final.

  • Por causa material se refiere Aristóteles a un sustrato indeterminado que puede recibir cualquier forma, en principio.
  • La causa formal es lo que hace que la materia indeterminada pase a ser algo determinado. Se identifica con la esencia y con la naturaleza. Tanto la causa material como la formal son intrínsecas.
  • La eficiente es lo que provoca los movimientos, cambios o transformaciones.
  • Y la final es lo que da sentido a la acción del agente, el fin al que apunta el cambio.

2.3. Comparación entre Platón y Aristóteles

Platón presenta un sistema filosófico idealista. Pertenece al idealismo porque sostiene que la auténtica realidad está compuesta por lo que él llama las Ideas (son arquetipos ideales), y, además, se trata de un idealismo radical en tanto que sitúa a esas Ideas en otra realidad, otro mundo distinto a este (el Mundo de las Ideas). Por lo tanto, para Platón la realidad no guarda relación alguna con el mundo sensible (el nuestro al que pertenecemos). Por el contrario, Aristóteles opina que la realidad está compuesta no por Ideas en otro mundo, sino por todo aquello que nos rodea y por la naturaleza. El mundo, lo auténtico, lo que existe realmente, es el mundo sensible, nuestro mundo, que es el único que hay.

Platón le da prioridad a la idea de la inmutabilidad de las esencias (Ideas, que no cambian nunca) y condena los sentidos, pues cree que suponen un engaño para el alma. Este mundo (el sensible) es una caverna en la que vivimos apresados, ciegos a la realidad auténtica (las Ideas). Todo lo que cambia no aporta ningún tipo de conocimiento verdadero según Platón. Por el contrario, Aristóteles da prioridad a lo que los sentidos captan y observan, pues piensa que en el mundo es un hecho que todas las cosas cambian, nacen, mueren, se transforman… Por ello los sentidos son tan importantes para Aristóteles (que no los desprecia como hace su maestro): nos conectan con el mundo que nos rodea.

 

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